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CONTRA LA CORRIENTE

NO AL ELECTORALISMO, SÍ A LA ACCIÓN DIRECTA

 

            El movimiento obrero chileno, se encuentra en un estado de confusión, desmoralización y escepticismo de lo que hay que hacer: lo reflejan las movilizaciones, tales como las del Cobre, Carbón, Educación, Salud, Portuarios. Todas tienen en común el tratar de resistir los planes del Gobierno, que en definitiva son los del Imperialismo para América Latina, a las privatizaciones y la aprobación de estatutos tanto en la Salud y Educación (en el Congreso Nacional). Lo que perjudica a trabajadores y a la comunidad toda, estas reaccionarias iniciativas son aprobadas con mucha rapidez por los parlamentarios, sin vacilaciones y con la manifiesta complicidad de los pseudoizquierdistas, los que las apoyan con sus inasistencias: todos así cumplen con las políticas que ordena el FMI, que consisten en achicar el poder estatal favoreciendo a la empresa privada, yendo a estancar el crecimiento de la nación y creando más pobreza con la destrucción del trabajo humano. Estas resistencias por ser aisladas son frágiles y los planes son llevados adelante sin contrapeso; ninguna de estas huelgas ha recibido apoyo efectivo de la CUT, en el mejor de los casos actuando como mediador (al igual que la Iglesia en un tiempo no lejano).
            Todo esto contribuye  a la  desmoralización y al abandono de sus afiliados. La burocracia sindical apoya los planes del Gobierno entreguista y hambreador de Aylwin y la conciliación entre explotados y explotadores, participando activamente en los Acuerdos Marco. Incluso los burócratas de la la mal llamada “Autonomía Sindical”, le dan una tremenda importancia a la formación de un “Partido de Trabajadores”, no siendo más que una variante  sofisticada de Frente Popular y con clara intención de ser futuros reformistas y cazavotos, ya que constan de un credencial de estar menos desprestigiados que sus congéneres stalinistas.
            Toda esta trágica situación, aunque momentánea, en que se encuentra el Movimiento Obrero, se ve acentuada por el Circo Electoral; éste ayuda a la incredulidad del pueblo en la política, confundiéndose con el repudio que debemos hacer de la politiquería burguesa y proburguesa de la “Nueva Izquierda” y el MIDA. Ahí, la necesidad de propagandizar la política de independencia organizada de la clase obrera de toda esta farándula electoral, que pretende tapar la olla podrida: bajos sueldos, cesantía y represión.
            La movilización de miles de estudiantes en las calles , Toma de Casas de Estudio, la lucha por la estructuración de su movilización a un orden nacional, por un lado; y por otro, la huelga de los trabajadores Telefónicos, están –junto a otros conflictos incipientes- planteando que la lucha y la unidad de la clase obrera y de sectores populares como los estudiantes universitarios, es indispensables para enfrentar la ofensiva empresarial que hoy en Chile acaudilla, con la venia de la Derecha y el Imperialismo, el Gobierno de Aylwin.
            La acción directa de los universitarios, corresponde a una movilización profunda de las masas estudiantiles, que se hace al margen de las organizaciones tradicionales. Para ello esta resistencia se hace sentir como puede, ya que las Federaciones estudiantiles en manos de la Concertación y el MIDA, trabajan en contra de la acción directa de los estudiantes.
            Esta lucha pone de relieve la ausencia de una dirección revolucionaria en la vanguardia, la débil presencia del activismo en las bases. Este proceso, complementado por la Dictadura de Pinochet, la burocracia y la patronal, los que se encargaron de reventar todo vestigio de organización  independiente de la clase obrera y sus luchas. Los partidos que se recalaman de la “Izquierda” y de los trabajadores, colaboran con la destrucción de la independencia de clase en la conciencia de los obreros, introduciendo su propia miopía democratizante en el movimiento de masas, ejerciendo una brutal represión a toda discusión política, levantando la vieja y conocida bandera del gremialismo y el apoliticismo. Sin embargo, su real intención es que no se exprese al interior del movimiento de masas, la independencia y la lucha al régimen burgués de la Concertación (su Constitución, su parlamentarismo, su proceso eleccionario Municipal).
            Compañeros, estamos lejos de escribir la última palabra, este periódico se pone al servicio de la emancipación de la clase obrera y de las masas explotadas y oprimidas. LUCHA OBRERA, permanece abierto a quienes quieran iniciar un debate acerca de los caminos y tareas inmediatas a seguir, en la lucha por la Revolución y Dictadura Proletarias. LUCHA OBRERA, órgano oficial del Comité Constructor del Partido Obrero Revolucionario, se plantea servir de instrumento de la clase obrera en su proceso de reorganización y de luchas y plantear en ellas que la única salida de fondo es el combate directo al sistema capitalista y al imperialismo, y que esta lucha sólo podremos darla con éxito construyendo nuestro propio partido.

 

Editorial de LUCHA OBRERA Nº1, 15 de Junio de 1992, Valparaíso.

 

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