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CONTRA LA CORRIENTE

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS Contra la Corriente es un medio proletario, revolucionario y antiimperialista, lucha por la revolución y la dictadura del proletariado y en el combate por esta estrategia defiende los siguientes principios, forjados en más de un siglo de luchas obreras a lo largo y ancho del mundo:

1.- Acción Directa:

La lucha, la movilización de masas, la auténtica violencia revolucionaria, son los únicos instrumentos a través de los cuales los explotados impondremos nuestros reclamos, satisfaremos nuestras necesidades más urgentes e iniciaremos nuestra emancipación política de la patronal, la burguesía y el imperialismo. En nuestro país y en cualquier parte del mundo, es absolutamente imposible que se alcance el Socialismo mediante métodos pacíficos, electorales, legales y reformistas. La única forma de destruir el Capitalismo es mediante el accionar multitudinario de las masas insurrectas. La fracasada y desastrosa experiencia de la Unidad Popular, culminada en el Golpe Fascista del 73, marca a fuego esta cuestión y nos obliga a concluir que la mentada Vía Chilena al Socialismo (con sabor a empanadas y a vino tinto), no sólo fue la antesala del fascismo, sino que además marcó de un modo definitivo a los Partidos Socialista y Comunista como organizaciones contrarrevolucionarias, que colocadas en la disyuntiva histórica de impulsar la revolución, traicionaron este objetivo y entregaron maniatada a lo mejor de la vanguardia proletaria y al poderoso movimiento de masas de los años 70, a la barbarie pinochetista de la burguesía y el imperialismo. Diez mil ejecutados políticos (o más según organizaciones de derechos humanos extranjeras), miles de detenidos desaparecidos, cientos de miles de torturados, presos políticos y exiliados, todo un genocidio son el más contundente testimonio de que la Vía Pacífica existió sólo como una artimaña del estalinismo y la socialdemocracia para salvar al capitalismo. La burguesía jamás se dejará expropiar los medios de producción y abandonará el poder por medio de la pacífica persuasión democrática, somos los revolucionarios los convocados a potenciar la acción directa, la lucha callejera, el combate de masas, únicos terrenos a través de los cuales el proletariado emergerá como el caudillo de la nación oprimida, arrastrará al conjunto de los explotados y arrebatará el poder.
2.- La Independencia de Clase:
En la actual sociedad capitalista se definen nítidamente dos clases sociales antagónicas: la burguesía y el proletariado. Sus intereses son excluyentes, mientras la burguesía minoritaria monopoliza los medios de producción y las armas ejerciendo una dictadura sobre el conjunto del país; la clase obrera, en el polo opuesto entrega su fuerza de trabajo, desarrollada en el proceso productivo y es expropiada y explotada de un modo inmisericorde para satisfacer la voracidad del capital. No es cuestión, como plantean los reformistas, de humanizar el capitalismo y mejorar las condiciones de explotación, la realidad nos indica con total claridad que día a día la burguesía sólo puede subsistir como clase y mantenerse en el poder a condición de entregar al conjunto de la nación a la explotación del imperialismo y las multinacionales. Las crisis cíclicas del capital, cada vez más periódicas y profundas, obligan a la patronal a destruir las más elementales conquistas laborales y democráticas de los explotados, de ahí que la democracia burguesa (sin importar si gobierna la derecha, el centro o la izquierda) no sea sino una máscara para encubrir la brutal dictadura del capital que sólo puede ofrecer hambre, miseria y represión crecientes. Es tarea de los revolucionarios ayudar a los explotados en el proceso de emancipación política de la tutela ideológica  burguesa, ayudarlos a superar sus ilusiones en la democracia. La máxima expresión de esta independencia de clase, lo constituye la formación de la conciencia de clase, el paso de una clase en sí en una clase para sí, ello no es algo abstracto y materializa en la estructuración del partido obrero revolucionario, como sección chilena del Partido Mundial de la Revolución Socialista, la IV Internacional.
3.- Democracia Obrera:
En la actualidad uno de los principales obstáculos en el desarrollo de la lucha de los trabajadores lo constituye un hecho indesmentible: las direcciones de las principales organizaciones sindicales, estudiantiles y de masas, se encuentran usurpadas por camarillas burocráticas colaboradoras con la patronal. La CUT, el Colegio de Profesores, el CONFECH, CONFENATS, el Cobre, etc. están controladas por los aparatos de la Concertación y el PC, Foro Social y demases, los que actúan como agentes del Gobierno, desmontando las movilizaciones y especialmente impidiendo que las bases se expresen libre y democráticamente. Cuando hablamos de democracia obrera hablamos de la expulsión de las camarillas burocráticas de los organismos de masas, hablamos de autodeterminación de las bases. Pero esta democracia obrera no se reduce a lo meramente asambleario, no se reduce a la democracia directa ni a las mayorías circunstanciales, sino que tiene como contenido principal la estrategia y el programa del proletariado, precisamente porque busca que en el accionar del conjunto de las masas se vaya imponiendo la clase obrera como caudillo del proceso revolucionario. La Democracia Obrera como principio emerge de la estrategia de la dictadura del proletariado, la cual es dictadura para la minoría explotadora y para el imperialismo los cuales son expropiados y expulsados del poder, pero es democracia, por vez primera para las amplias masas explotadas las que se liberarán ejerciendo el poder y timoneando el combate por el desarrollo de la revolución mundial. Es lo que denominamos un auténtico gobierno obrero-campesino.

4.- Antiimperialismo:

La revolución en Chile no será puramente obrera o socialista. En un país de capitalismo atrasado, sometido al dominio semicolonial del imperialismo, las tareas revolucionarias han de extenderse a la realización de tareas que quedaron sin cumplir por parte de la burguesía parasitaria criolla. Por lo mismo la revolución tendrá claramente un contenido nacional, esto significa que nuestro pequeño proletariado, para cumplir su cometido revolucionario ha de alzarse como caudillo de la nación oprimida contra el imperialismo. En el desarrollo de este objetivo resulta prioritaria la estructuración de un Frente Único Antiimperialista que permita al proletariado chileno ejercer este liderazgo y estructurarse en el poder como gobierno obrero y campesino.

5.- Partido y el Programa:
Finalmente, como ya hemos anticipado, la concreción de estos principios y objetivos estratégicos no devendrá de la especulación académica. Será necesario llevar estas ideas a la realidad de la lucha de clases que cotidianamente desarrollan las masas, esto significa que obligadamente hemos de dar la batalla por estructurar el partido revolucionario sin el cual será imposible que la clase obrera llegue al poder y realice su propia revolución. Esta sola concepción nos separa de los “intelectuales de izquierda” y los diletantes, la organización que aspiramos a estructurar será necesariamente de combate, de intervención en la lucha de masas con la expresa y declarada intención de erguirnos como dirección política. Una organización de estas características sólo podrá desarrollarse como tal a condición de conocer la realidad que se pretende transformar, este conocimiento ha de expresarse como teoría revolucionaria, como Programa que desentrañe las leyes que rigen el desenvolvimiento de la lucha de clases en Chile. Dicho de otra forma el Programa es nuestra hoja de ruta y el andamio político que gira en torno a la estrategia de la dictadura del proletariado, sin este Programa es imposible que el Partido se desarrolle en términos leninistas: como una organización conspirativa, de cuadros profesionales y regido por el centralismo democrático.
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1 comentario

Juan -

Parecen Loristas, como buenos nacional-trotkystas, para ustedes la fisonomía del mundo es la suma de situaciones nacionales,cómo si el rostro fuera la suma de verugas.
Camararas, les falta internacionalismo, no de palabras sino de analisis, vicción y extrategia.
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